Miss Van empezó a pintar en la calles de su Toulouse natal a principios de los ’90 con 18 años, rompiendo la masculinidad que ha reinado tradicionalmente en la escena del arte urbano o street art. Sus poupées (muñecas), llamadas así por la artista porque las considera precisamente como sus muñecas, algo que se encuentra entre la realidad y la fantasia, unas criaturas que forman parte de ella y que desbordan erotismo, sensualidad, provocación…

Unos personajes que están a medio camino entre mujeres y niñas, que presumen de su poderosa feminidad, que oscilan entre la dulzura, la fragilidad, la sensibilidad y la travesura, el capricho y cierta maldad al borde de la perversión.

Las poupées son terriblemente sexys pero según Miss Van también pueden estar tristes, melancólicas, ser arrogantes o expresar cualquier tipo de sentimiento, porque la finalidad del trabajo de Miss Van es el de pintar sus propias fantasias sin autocensurarse y compartirlas con nosotros.

Con ellas, Miss Van ha creado un universo en el que los hombres han sido excluídos, relegados al voyeurismo y sustituídos por animales apacibles. Miss Van defiende que solo pinta chicas porque es lo que ella es y porque las conoce mejor.

Las poupées de Miss Van han tomado las calles de varias ciudades, especialmente Toulouse y Barcelona, donde han despertando pasiones entre algunos seguidores que fascinados por las pinturas han querido conocer a Miss Van pensándose que ella es como ellas. Miss Van reconoce haberse sentido en parte un poco incomodada pero al mismo tiempo orgullosa de haber provocado sensaciones y sentimientos con su obra.
-solo tenemos que fijarnos en lo que hay escrito encima de la cabecita de esta bella poupée…-
Desgraciadamente su creación también ha sido víctima de críticas, sobretodo por parte de algunas feministas que han entendido sus obras como algo sexista y se han dedicado a pintarles la cara de negro a estas magníficas señoritas… Otras mentes un poco más reflexivas han actuado de forma más coherente (todos tenemos derecho a la expresión pero no a la agresión o la censura), vean la interacción…

El trabajo de Miss Van ha sido exhibido en algunas de las galerías más punteras como la Merry Karnowsky en Los Angeles o la Jonathan LeVine Gallery de Nueva York y se ha desarrollado en diferentes soportes en paralelo al trabajo en muros, desde obras sobre tela que ya forman parte de numerosas colecciones privadas hasta colecciones de ropa en colaboración con la marca Fornarina. Sus obras de erotismo explosivo han ido evolucionando hacia una línea más sutil y delicada, como esta muñeca envuelta por su propio cabello:

Gracias Miss Van por convertir los rincones de Barcelona en mundos de colorida sensualidad.
-Exposición Atame y breve entrevista a Miss Van en la galeria Magda Danysz:

7 comentarios
Julio 9, 2009 a las 10:29 pm
Tenia una muñequita de Miss Van muy cerca de casa. Me creó una gran adicción y observé atentamente sus mutaciones. El día más traumático fue cuando me di cuenta de que le habían dibujado un bigote. Aún así seguía guapa.
Julio 10, 2009 a las 4:53 pm
Como Paolo, otra fan más de las poupées de Miss Van y sus hombres/mascotas.
Julio 10, 2009 a las 6:37 pm
Antes de ser lolitas las adolescentes provocativas se llamaban josephines. Antes de que la protagonista de Nabokov se convirtiera en la definición de la niña seductora una novela erótica “Josephine Mutzenbacher” publicada anónimamente en Viena en 1906 les había dado nombre. En la actualidad casi hay unanimidad respecto a la autoría de la novela, con toda probabilidad es de (mire la segunda foto empezando por abajo, la que está “interaccionada”) Felix Salten, el creador de “Bambi”
¿Coincidencia?
Julio 11, 2009 a las 10:28 am
*Paolo: Cada vez me cuesta más encontrarlas, creo que durante los años que he estado fuera han ido desapareciendo (?)
*Cuca: Me traen tan buenos recuerdos…
*Arc: He leido Lolita pero no Josephine Mutzenbacher. Puede ser que Miss Van se haya empapado de referencias (no lo veo como algo negativo) y que no se trate de una coincidencia, aunque por otro lado Bambi -el de disney- creo que forma parte del imaginario infantil /emocional/sentimental de todas las que fuimos niñas en los 80s.
Julio 12, 2009 a las 1:06 pm
Encantadoras.
Me gusta la más reciente, envuelta en su cabello; bebe de una tradición iconográfica antigua, asociada a María.
Julio 12, 2009 a las 1:07 pm
…asociada a María Magdalena (he borrado «el apellido» por error).
Julio 12, 2009 a las 2:53 pm
Evil Preacher, tiene toda la razón, las penitentes como María Magdalena y María Egipcíaca -otro tipo de cortesana arrepentida y reformada-, solian representarse con el pelo suelto y largo, formando una especie de cascada que a veces les cubria todo el cuerpo.