Las mujeres que leen son peligrosas

¿Por qué los artistas han tomado tan a menudo como tema de sus obras a una mujer leyendo? ¿Cabe llegar a la conclusión de que las mujeres que leen, las mujeres que leemos, son o somos peligrosas? Estas son las cuestiones con las que la editora Esther Tusquets encabeza el prólogo del libro Las mujeres que leen son peligrosas de Stefan Bollmann, un recorrido por la historia de la lectura femenina y de cómo esta ha sido considerada por la sociedad a través de los siglos y captada por los artistas y fotógrafos de diferentes épocas.

marylinEve Arnold. Marylin leyendo Ulises. 1957. Magnum-Agencia Focus.
“¿Lo hizo o no lo hizo? Una pregunta casi inevitable. ¿Leía Marylin Monroe, símbolo sexual del siglo XX el Ulises de James Joyce, un icono de la intelectualidad del siglo XX y el libro que muchos consideran como la mayor creación de la narrativa moderna o sólo estaba fingiéndolo? Eve Arnold afirmó que al ir a visitarla para hacerle la fotografía se la encontró ya concentrada en el libro de Joyce. La actriz le había confiado que le gustaba el estilo de la novela y que la leería en voz alta para comprenderla mejor, pero que esto implicaba un arduo trabajo.”

Lo cierto es que durante siglos se ha dificultado el acceso de la mujer a la lectura, prohibiéndole incluso dererrninados libros. En 1523, el humanista español Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. «Las mujeres no deben seguir su propi o juicio», escribe, «dado que tienen tan POCO». Muchos han sido los hombres a los cuales las mujeres que leen les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podia minar en ellas un a de las cualidades que, abiertamente  o en secreto, a veces sin ni confesarselo a si mismos, más valoran: la sumisión.

fragonardJean-Honoré Fragonard. Joven leyendo. 1770. Galeria Nacional de Arte. Washington.

Cuando la fiebre de la lectura comenzó a hacer estragos  en tiempos de Chardin y de Baudouin y se vió, primero en la metrópolis parisina y después en las provincias más apartadas, a todo el mundo -pero sobretodo las mujeres-, pasearse con un libro en el bolsillo,el fenómeno irritó a ciertos contemporáneos e hizo entrar rápidamente en escena a partidarios y críticos. Los primeros preconizaban que la lectura podia transmitir virtud y favorecer la educación, los segundos veían en la lectura una prueba más de la imparable decadencia de las costumbres y del orden social. “La falta total de movimiento corporal durante la lectura, unida a la diversidad tan violenta de ideas y de sensaciones”, según la afirmación hecha en 1791 por el pedagogo Karl G. Bauer, solo conduce a “la somnolencia, la obstrucción, la flatulencia y la oclusión de los intestinos con consecuencias bien conocidas sobre la salud sexual de ambos sexos, especialmente el femenino”.

Decadente1899Ramón Casas i Carbó. Joven decadente (después del baile). 1895. Museo de la Abadia de Montserrat.

Bollman, en este libro hace una clasificación de las lectoras. Encontramos lectoras llenas de gracia, como la de La Anunciación de Simone Martini, que nos presenta a una Virgen María que ha dejado de ser la inocente ingenua que los teólogos solían ver en ella para convertirse en una mujer inteligente, que domina un arte practicado por las mujeres ilustradas del medioevo tardío: la lectura y que incluso paraece estar molesta por la interrupción de la lectura que le ha causado la visita del ángel.

anunciacionSimone Martini. La Anunciación, 1333. Galleria degli Uffizi. Firenze. Tríptico (detalle central).

También están las lectoras hechizadas, como la protagonista de Declaración de amor a una mujer leyendo de Jacob Ochtervelt, que -al menos aparentemente- está mucho más interesada en su lectura que en la proposición amorosa del hombre que tiene al lado ¿finge indiferencia?, ¿está realmente hechizada por la lectura?…

ochtervelt_der-liebesantrag-an-die-lesendeJacob Ochtervelt, Declaración de amor a mujer leyendo, 1670. Staatliche Kunsthalle. Karlsruhe.

Las lectoras seguras de sí mismas, como Madame de Pompadour (la amante favorita de Luís XV), mujer orgullosamente extravagante que no duda en hacerse retratar por François Boucher sosteniendo un libro en la mano y de espaldas a un espejo que nos muestra una rica biblioteca cuyos volúmenes llevan el blasón de su propietaria.

madamepompadourFrançois Boucher. Madame de Pompadour. 1756. Alta Pinacoteca. Munich.

Las lectoras emocionales fruto de las tendencias del siglo XIX y la pasión por la sensibilidad del individuo y el empfinsdam (sentimental) de Lessing, o las lectoras apasionadas, algunas de ellas con finales trágicos, como la Madame Bovary de Flaubert, que confundiendo la literatura con la vida acaba por destruirse al no encontrar en la vulgar realidad aquellos paraísos que le ofrecían los libro. Y las lectoras solitarias, y solas, como las mujeres del siglo XX que tan bién retrató Hopper:

hopper.hotel-room

Edward Hopper. Hotel Room, 1931. Oil on canvas 60 x 65. Museo Thyssen- Bornemisza, Madrid.
“Las lectoras de Hopper no son peligrosas pero están en peligro, no tanto por su imaginación desbordante sino por la depresión. El mal del mundo moderno. Una incurable melancolía flota sobre la lectura y la lectora, como si el alegre caos engendrado por la fiebre lectora hubiera finalmente conducido a una apatía vertiginosa, la misma que expresan las mujeres lectoras de Hopper con esos impresos que hojean sin verdadero interés.”

Y me quedo pensando en cómo somos las lectoras del siglo XXI y cómo serán las futras lectoras. ¿Peligrosas? Quizás. Una vez me encontraba sentada en un bar leyendo un poco mientras esperaba la llegada de una amiga. Noté que dos hombres me miraban. Oí como el uno le decía al otro “¿Es bonita, eh? “a lo que el otro respondió :” No me van las intelectuales” Como si una mujer con un libro fuera una bella rareza que seduce contemplar pero que al mismo tiempo se debe rechazar.

Las mujeres que leen son peligrosas. Stefan Bollmann.Ediciones Maeva. 2006. Prólogo de Esther Tusquets.

Anuncios

28 comentarios

Archivado bajo Caviares de arte, Caviares de libros

28 Respuestas a “Las mujeres que leen son peligrosas

  1. Arc

    Sí que es una intelectual, y además un poco decadente 😉

    De todas maneras no todas las lectoras son igual de interesantes, depende del resultado de la prueba del libro:

    Esto le hizo recordar la guía callejera de Wittgenstein y un pequeño juego que de niña había puesto en práctica en alguna ocasión en la escuela […] El juego en cuestión consistía en sacar de la cartera de alguna amiga una novela de D. H. Lawrence o algún iconoclasta por el estilo y, a fin de ponerla en un aprieto, tratar de descubrir si el libro, debido a las reiteradas relecturas, tendía a abrirse siempre por las páginas más subidas de tono (Philip Kerr, Una investigación filosófica)

    Una mujer que aprende a leer es un cuchillo que se afila:
    http://community.livejournal.com/vintagephoto/3934083.html
    http://www.sexoteric.com/blog/index.php/__show_article/_a000018-005450.htm

  2. Lo bueno sería que el bolsas que dijo eso en el bar, supiera que no todas las mujeres que leen son intelectuales, y para probártelo: http://i17.tinypic.com/4tzkfhd.jpg

  3. *Arc: ¿Intelectual? ¿Decadente?… Bueno, igual tan “decadente” como la “décadance” de Gainsbourg: http://www.youtube.com/watch?v=zC8ZzLeezx8&feature=related ;). Desde que hace unos años leí “Le deuxième sexe” de Beauvoir en los trayectos en transporte público y todos los salidos del bus se me acercaban pensando que era una especie de lolita perversa que leía algo erótico (!)… pensé seriamente en ocultar las tapas de los libros que leía en sitios públicos.
    ****
    *John Manuel: Me encanta esta foto… y es que en el fondo a mí Paris Hilton me resulta entrañable ;). Sabe, yo en aquél momento pensé en leer este libro: http://mascaviar.tumblr.com/post/89131200/mogadonia-via-misshoney o estamparle el libro en la cara, pero le tenia demasiado cariño al libro en cuestión. ^_^

  4. Arc

    De Beauvoir a Sartre. La edición de Alianza Editorial de “A puerta cerrada” incluye la obra “La puta respetuosa”. Trate de explicar que por la que siente interés es por la que tiene el título más anodino y que no se dejen engañar por el título que en realidad trata sobre la libertad… ¡ah! y hágalo en un colegio masculino. Desistí.

    También tengo esa ¿mala? costumbre de tratar de descubrir que libro están leyendo los pasajeros del transporte público.

  5. dkproject12

    Nos emos quedado encantados con la visita a este blog.
    Maravilloso! Aquí te dejo este link directo a nuestro blog. Esperamos que sea de tu agrado igual que el tuyo para nosotros. Fecilidades ^^. http://dkprojekt.wordpress.com/

  6. Orlando

    La verdad yo creo que Esther Tusquets que tiene una cierta edad se haga esa pregunta no está mal y que analicemos como se ha tratado a la mujer con un libro en la mano en la historia del arte es interesante. Pero, creo que en 2009 hablar de que las mujeres que leen son peligrosas, es un poco antiguo no????
    Yo creo que la pregunta pertinente sería ¿las personas que leen son peligrosas? a lo que yo creo que estaremos todos tendríamos que contestar que en todo caso son incómodas, pero las que las únicas que son peligrosas son las que no leen.

  7. Orlando

    Reformulo el comentario. No se entiende:

    La verdad creo que qué Esther Tusquets -que tiene una cierta edad- se haga esa pregunta no está mal, y que analicemos como se ha tratado a la mujer con un libro en la mano en la historia del arte, no deja de ser interesante. Pero, en 2009 hablar de que las mujeres que leen son peligrosas, es un poco antiguo, ¿no?
    Yo creo que la pregunta pertinente sería: “¿Las personas que leen son peligrosas?” A lo que yo creo que todos tendríamos que contestar, que en todo caso son incómodas, pero que las únicas, que en relidad, son peligrosas son las que no leen.

  8. Orlando, a mí también me dan más miedo las personas que no leen y que no se informan. De todos modos la realidad nos demuestra que aún hay descerebrados que no llevan demasiado bién que las mujeres puedan tener autonomía y pensamientos propios, y seguramente el libro puede ser uno de los mejores instrumentos para conseguirlos. Recuerde la escena de “Te doy mis ojos” en la que la protagonista se deleita leyendo un libro de arte… a su compañero se le aparecen todos los demonios y evidentemente no tarda mucho en destrozarle el libro y de paso propinarle alguna que otra paliza más a ella. Estas situaciones -y peores- se siguen produciendo.

  9. dkproject12

    Gracias por tu visita a nuestro blog y tu comentario! Te hemos añadido a nuestro Blogroll 🙂

    Saludos

  10. Orlando

    Desde luego, si el ejemplo es el de un maltratador está claro. Pero, mi reflexión era sobre el post, sobre el libro, sobre una relación entre iguales. Y, creo que si lo que queremos es igualdad, a veces hablar de determinados temas y nosotra/os mismos poner en duda la intelectualidad de Marylin Monroe -que se casó con Arthur Millier- por el simple hecho de que era una diva (atormentada) de Hollywood y guapa, también es un poco reduccionista.

    Lo más triste es que hoy no leen ni hombres ni mujeres (y en todo caso siguen leyendo más ellas que ellos). Pero, insisto la reinvidación de una habitación propia en determinados contextos me parece un poco gratuita.

  11. Afortunadamente hoy en día se lee mucho más que en épocas anteriores básicamente porque “antes” la mayor parte eran analfabetos. Puede que el formato haya cambiado, pero muchos sostienen que nunca se había leído tanto como ahora. Como puede ver a mí tampoco me gustan las generalizaciones. Aquí un artículo sobre el tema: http://www.233grados.com/blog/2008/06/la-prensa-est-q.html

  12. Orlando

    Volvemos a jugar con referentes diferentes y engañosos. De quién estamos hablando????

  13. ¡Juguemos! a ser guerreras 😉

  14. Orlando

    Vale…. yo dejo de ser el Orlando ambiguo de Virginia Woolf para ser Orlando el furioso :p

  15. Das sind alles ausgezeichnete Ansätze, die hier gepostet werden.

  16. Encontre este blog de casualidad y estoy fascinada. Mujer lectora, interesada en temas de género y en el arte, este post es una exquisitez de sabiduría. Te invito al mio (humilde) http://dejacorrerelrio.wordpress.com/

  17. Genial tu post… patético lo de los dos hombres que se quejaron de tu lectura. Eso habla muy pobremente de ellos.
    De hecho lo peor que existe es el hecho de estereotipar al otro por lo que se ve en el exterior. Todo aquel que haga eso está condenado a nunca conocer verdaderamente a nadie.
    Besos y seguiré leyendo!

  18. *Carla York: Muchas gracias por tu comentario y tu visita. Me sonrojo con facilidad… Te leeré encantada.

    *Otra desacertada: Siéntete como si estuvieses en tu propia casa. Un beso.

    Con tanto cariño una se llena de felicidad ^_^.

  19. Seleccionar una serie de pinturas de todas las epocas sobre mujeres a la mesa.. encontrar el titulo adecuadoy luego escribir un comentario. apasionante.
    saludos!

  20. El mérito es del autor del libro que lo ha hecho, Stefan Bollmann. Yo me he limitado a citar y comentar algunos fragmentos. Saludos reyna.

  21. JoseAlejandro HernandezMillan

    La mujer que lee se supera y ayuda a mejorar el mundo, ya que indudablemente sera madre y como tal brindara a sus hijos su educacion y conocimientos lo que los hará mejores seres humanos.
    Un abrazo y mi amistad.

  22. Jose Alejandro, qué visión más idílica tiene usted de las mujeres. Le juro que cuando de pequeña miraba los episodios de “Heidi” en los que salía la señorita Rottenmeier pensaba que las mujeres podemos ser también muy crueles. Luego descubrí que ella lo que intentaba era darles -a su manera- lo que creía que era la mejor formación a Clara y Heidi.

    Me quedo con su abrazo y su amistad ^_^

  23. Caviar Girl, que comentario que me ha llegado al corazón infantil: también ahora entiendo a las Sritas. Rottenmeier que han dejado su huella en nuestras cabezas. (love Heidi!!) besos

  24. Lo que se llega a aprender con Heidi ^_^ Un abrazo.

  25. El peligro no está en la mujer si no en lo que leen.

  26. Tiene razón Alfonso. Un buen ejemplo lo encontramos en el personaje de Madame Bovary, muestra por excelencia de las malas influencias literarias. Don Quijote también podría considerarse como un personaje enloquecido por sus lecturas (lo primero que hacen es quemarle y esconderle los libros), pero bastante más entrañable que E.Bovary.

  27. Ofelia Peñaloza Castillo

    Estaba haciendo falta un sitio en la web que hablara sobre las mujeres y la lectura…¡¡¡Justo en el blanco!!!

  28. Que buena ,,,,, me encantò

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s