Las listas de Sei Shōnagon

Sei Shōnagon, dama de la corte de la emperatriz Sadako, hacia el año 1000, durante la era Heian se dedicó a escribir el diario íntimo o nikki más famoso de la literatura japonesa, el Makura no Sōshi 枕草子 (El libro de la almohada).En este diario la autora evocó los sentimientos más fugitivos, la evanescencia de las cosas, describió la vida de la corte, y sobretodo observó y escribió sobre todo lo que la rodeaba y sobre todo lo que sentía, elevando la lista al rango de género poético. Como dijo Octavio Paz el Makura no Sōshi nos descubre un mundo milagrosamente suspendido en sí mismo, cercano y remoto a un tiempo, como encerrado en una esfera de cristal.

sei

Entre las múltiples delicias que descubrimos en las  detalladas listas de Sei Shonagon, encontramos…

Cosas que emocionan
-Encender un incienso muy bueno, y acostarme sola.
-Lavarme el cabello, maquillarme y vestir un kimono perfumado. En este caso me siento feliz y noble, aun cuando nadie me observe.
-Una noche que espero a mi amante, al escuchar el ruido de la lluvia en mi puerta y el golpeteo del viento, sin motivo y de repente me sobresalto.

Nubes
Me encantan las blancas, purpúreas y negras nubes, y las nubes de lluvia cuando las lleva el viento. Es encantador al amanecer ver las oscuras nubes que poco a poco se vuelven blancas. Creo que esto ha sido descrito en un poema chino que dice algo sobre “los tintes que se retiran al amanecer”. Es conmovedor ver pasar un tenue jirón nube sobre la luna brillante.

Cosas odiosas
-Un admirador llega en visita clandestina, el perro lo avista y ladra. Una desearía matar al animal.
-La elegancia de la despedida influye enormemente en el apego que tengamos por un caballero. Si salta de la cama, ronda por la habitación, se ajusta demasiado el cinto, se arremanga y se llena el pecho con sus pertenencias, asegurando enérgicamente su cinturón, comenzamos a odiarlo
-Me he acostado y estoy por adormecerme, cuando se presenta un mosquito, con estridente zumbido. Y hasta me parece sentir la corriente que levanta con sus alas. Aún sabiendo que es un ser insignificante, lo encuentro detestable.

Cosas encantadoras
-Los objetos que se utilizan al jugar con muñecas de papel.
-Arrancar las hojas pequeñas de un loto que flota en el estanque.
-Las hojas de la malva pequeña son también deliciosas. Culquier cosa, si es diminuta, resulta grata.
-El rostro de un niño dibujado en un melón.
-Un pequeño gorrión que viene saltando al imitar alguien el chillido de un ratón.
-También es delicioso cuando al atar a un gorrioncito con un hilo, sus padres le traen insectos o lombrices y se los entregan en el pico.
-Una niña a la que están cortando los cabellos como a una monja, de manera que los ojos quedan cubiertos, despeja su cara sin usar las manos, inclinando su cabeza a un costado pues quiere ver algo. Realmente encantador.
-Ver los tasukigake blancos y limpios de las niñas, ¡qué agradable sensación!
-Un paje de Palacio, todavía muy joven, camina con traje de ceremonia.
-Pollitos blancos con largas patas caminan de una manera graciosa; parecen vestidos con kimono demasiado cortos, pían muy fuerte, y van tras las personas o rodean a la gallina. Ver esto es sumamente grato.
-La flor de clavel silvestre.

El cineasta Peter Greenaway se inspiró en el Makura no Sōshi de Sei Shōnagon para la realización de su bellísima película “The Pillow Book“, un film de carácter iniciático en el que Nagiko -narradora y protagonista- va contando su proceso de aprendizaje. Proceso que se simboliza en el paso de ser soporte de escritura a convertirse ella misma en “pincel”; y que tiene, como etapas intermedias, el conocimiento del amor, de la muerte y de la venganza.

The_pillow_bookFotograma de The Pillow Book. Dir. Peter Greenaway. 1996

Hacia la mitad de la película, se hace una cita del Makura no Sōshi que, en cierto modo, la resume:

“Dos cosas no nos han de faltar: las delicias de la carne y las delicias de la literatura”


Anuncios

10 comentarios

Archivado bajo Caviares de cine, Caviares de libros

10 Respuestas a “Las listas de Sei Shōnagon

  1. Orlando

    Qué bonito!

  2. Pingback: Las listas de Sei Shōnagon « Más caviar, por favor… « Solo Gourmets

  3. Qué curioso, nótese como la cita es igual que los dos versos finales de Por el camino de San Romano, de André Breton:

    L’étreinte poétique comme l’étreinte de chair
    Tant qu’elle dure
    Défend toute échappée sur la misère du monde

    (El abrazo poético, como el abrazo de la carne, mientras dura prohíbe toda escapada hacia la miseria del mundo.)

  4. Cuca

    Cuánta razón tenia Sei Shonagon sobre la elegancia de la despedida de un caballero. En mi lista de odiosos aparecen los que te hechan sin prepararte un buen almuerzo, los que nuuunca se van y los tienes en casa hasta el día siguiente, apoderándose del mando de la tele (llegados a este punto ya sabes que jamás volverán a entrar en tu casa).
    En la lista de cosas encantadoras añado el placer de hacer explotar las burbujitas de los embalajes, dormir en sábanas recién lavadas, ver como los árboles se llenan de mimosa, y tantas cosas más. Compraré el libro, el de Alianza Editorial. Un beso.

  5. *Orlando:Casi que me gusta más cuando discrepa ^_^

    *Bárbara, muy buena observación. No lo había leído y me parecen exquisitas estas palabras de Bretón.

    *Cuca: El placer de rebentar las burbujitas de los embalajes es para mí puro vicio. Sobre los comportamientos masculinos de despedida creo que podríamos escribir un libro entero.

  6. Las despedidas, en general, siempre son torpes, demasiado apresuradas, demasiado dilatadas, demasiado lacónicas o demasiado verborreicas. No deberíamos fiarnos de quien sabe despedirse elegantemente; no es muy humano. Nos vamos tan contentos por la delicada despedida y al doblar la esquina nos damos cuenta de que nos han robado la cartera.

  7. Arc

    Por “libro de almohada” entendía los manuales de sexo japoneses pero parece que la función como diario íntimo es anterior.

    Cuando he leido los listados de cosas encantadoras y odiosas me ha recordado los manuales del té que daban recomendaciones similares sobre cuando tomarlo y cuando no. Adecuado era: cansado después de leer poesía, encerrado en el hogar durante una fiesta, ante una clara ventana y un escritorio limpio, en un día de leves chaparrones, en un pabellón que mira sobre flores de loto en un día de verano… No era adecuado abriendo cartas, revisando documentos, en días atareados…

    Aunque eso era la teoría porque en la práctica, al menos según este grabado shunga, no eran tan exquisitos (por cierto, ¿se está sirviendo sólo para él?)

    La página: http://www.akantiek.nl/shunga.htm

  8. *Bárbara: Complicado encontrar la medida justa. Las despedidas que más me gustan son las silenciosas, las que se sellan con una mirada o encontrando bombones de chocolate de Perugia en los zapatos cuando te levantas y él ya no está.

    *Arc: Hace unos años leí El libro del té de Kakuzo, Okakura, y como usted apunta el estilo recuerda un poco a este tipo de listados. La teoría suele ser -casi- siempre más poética que la práctica… aunque estos shunga del enlace que me proporciona también poseen una buena dosis de fantasía.// Quizás le está sirviendo sólo a ella… ^_^

  9. Seguro que te encantará este lugar:

    http://www.elrincondelhaiku.org

    A disfrutar

  10. Gracias por el enlace y por la visita 40ecos.blogspot.com ^_^

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s