El regreso de la lencería

El corsé, el liguero, los body shapers, los coulottes,las fajas y todos los atuendos propios de una pin-up o de una stripper han regresado y ya no seremos nada sin lucirlos. Si hace un siglo la Alta Costura liberaba a la mujer de la tiranía del corsé y en los años 20 se implantaba la moda de disimular el volumen del pecho con bandas ceñidas, pasando por la quema de sujetadores durante los 60’s, ahora, casi medio siglo después, la lencería vuelve su mirada a las piezas vintage y a lo sexy. Y es que Hugh Grant en El diario de Bridget Jones ya anunciaba la tendencia al emocionarse al ver las gigantescas bragas de la protagonista: –¡Qué pedazo de bragas llevas! – decía él…

Monica Bellucci. Por Helmut Newton.

Según el sociólogo y filósofo francés Gilles Lipovetsky, analista de la era del consumo y del lujo, “Eso demuestra que la convergencia de los sexos hacia un mundo unisex es completamente falsa. No tendemos a igualarnos. La mujer ya no quiere ser hombre y desea mantener vivos elementos típicamente femeninos”. También afirma que la causa última de este auge de la lencería de encajes y sofisticación es “la voluntad de las mujeres de expresar y reafirmar su feminidad” (mmmm…).

Sarah Shotton, directora creativa de la marca inglesa de lencería Agent Provocateur defiende que “al margen de los motivos funcionales, un conjunto bonito tiene una capacidad casi milagrosa para dar a la mujer una inyección de seguridad y autoconfianza”. Lo que estaría en la lína de las opiniones de Dita Von Teese, musa y precursora de este estilo de lencería: “Busco lo que personalmente me hace sentir sexy y me da seguridad. La clave de la seducción es la autoconfianza”. Aunque la ecuación que nunca falla y en lo que coinciden Shotton y Lipovetsky es: hombre nuevo=lencería nueva.

Campaña de Agent Provocateur por Alice Hawkins

Pero por más teóricos instruidísimos que intenten averiguar los secretos de la lenceria femenina y sus entresijos, este seguirá constituyendo uno de los misterios y rituales más íntimos y resguardados del género femenino. Y es que a veces incluso nos da por rendirles homenaje a nuestras braguitas ensangrentadas (cualquier día serán tendencia) mediante un merecidísimo  ritual funerario. ¿Algún  “Lipovetsky” nos vendrá a explicar el por qué o se lo contamos nosotras mismas?:

A funeral for bloody panties proyecto de Hasisi Park via Hotel Oriental

Guarden sus tangas, vacíen el cajón de la abuela y dispónganse a llevar corsets, culottes, ligueros, fajas, que ahora esto es lo “sexy” y…  júrense por favor que nunca jamás caeremos en la tentación de los miriñaques, que hasta aquí podíamos llegar.

Libros recomendados:

Histoire de la lingerie.Chantal Thomass. Ed. Perrin. 2009.

1000 Dessous. A History of Lingerie. Ed. Taschen.

Lo último para ir con la pieza estrella de las celebrities: Spanx (sí, de la palmadita traviesa en el culo; Spank). Feo pero útil para “adelgazar” y sufrir un poco.

11 comentarios

Archivado bajo Caviares de moda, Caviares de tendencias

11 Respuestas a “El regreso de la lencería

  1. También hay una superación del feminismo clásico de axila sin depilar (aunque suene mal decirlo) y una dosis de fetichismo. De todas formas, es una confirmación más de que el modo y el estilo de vida no deben estar condicionados por signos externos (respecto al cuerpo propiamente dicho) que sólo apuntarían, en todo caso, a un estatus económico. Una mujer, por ser mujer, no debería estar sometida a ningún régimen de ciudadanía de segunda y llevar una vestimenta de este u otro tipo tampoco significa adaptarse a ese modelo social.

  2. La sensualidad sofisticada, o la sofisticación de la coquetería. Elegancia. Hmm me pregunto si alguna vez regresará la moda de los piratas elegantes o la gente de la corte de reyes soles.

  3. Arc

    Este retorno a la lencería vintage… ¿recupera la función o sólo la forma? ¿las fajas y corsets realmente aprietan con la intención de “moldear” el cuerpo?

    ¿Se recuperan aquellos sujetadores con armazón puntiagudo? ¿volverán los hinchables?
    http://community.livejournal.com/vintage_ads/1521090.html

    Además:
    – El gorrito de la Provocateur de la foto del baño tiene su morbo.
    – Casi entiendo a un amigo que no sabe si compartió ascensor con la Bellucci porque cuando terminó de mirarle “la espalda” ya había salido del ascensor.

  4. Estaba disfrutando taaaanto, pero oyes ha sido leer lo de “braguitas ensangrentadas” y venirme abajo, Caviar, qué mala eres.
    Qué imagen anticlimática, asimismo, la de la china escurría…

  5. -Illuminatus: No deberíamos estar sometidas… pero en mayor o menor grado lo estamos. La obligación/necesidad de gustar adquirida a lo largo del tiempo como arma de ataque y defensa nos costará de superar. Pero lo de pasarse a la axila peluda no era la solución… y menos en climas mediterráneos, por favor…

    -Mobtomas: las tendencias las dictan sobretodo la indústria de los tintes y de los tejidos: tenemos stock de tartán=dos temporadas seguidas insistiendo en que si no tienes un vestidito de tartán eres una doña nadie. Pero es que hay veces en las que sienta tan bién sentirse una doña nadie… Sí, que vuelvan los piratas, que los metrosexuales de ceja depilada me tienen aburridísima ^_^.

    -Arc: Afortunadamente y gracias a la competencia feroz entre marcas la lencería ya es bonita y bastante cómoda. De todos modos un body slimmer o una faja no dejan de ser lo que son… piezas que aprietan. Antes ellas se ahogaban y tenían desmayos por culpa de los corsés… Ahora no nos quedamos patidifusas pero mejor evitar las fabadas asturianas si te pones una de estas prendas.

    -Miguel: Lo siento Miguel… pero es que también somos así. Ensangrentadas. Hay editoriales que van muy de moderniquis a las que les seduce el tema y presentan a las modelos con collares de tampax usados – (fíjese que podria haber sido aún más mala): http://theclones.eu/images/2009/02/11/purple4.jpg
    Las fotos son de Therry Richardson para el Purple Magazine. Más aquí:
    http://skelemitz.wordpress.com/2009/07/07/aurel-schmidt-in-purple-magazine/
    Para gustos…

  6. Del segundo enlace, la tercera foto, la del ambientador de pino colgando de ahí mismo… ¡cumbre!

  7. Ah, si las fotos te las hace Helmut Newton…

  8. Bárbara, no estaría nada mal haber tenido la oportunidad de posar para Newton… pero sinceramente… no lo necesitamos, que ya tenemos buena materia prima ^_^

  9. Sí, sí, tienes razón, pero incluso con una buena materia prima un mal cocinero hará un plato regular, mientras que uno bueno saca un manjar de cualquier cosita que encuentre en la nevera.

  10. Sos tan talentosa!!!!! me encantó el post, como analizas desde la moda (como es mi idea de hacer con el arte) la cuestión de género. Te admiro. (y no lo digo seguido). besos

  11. Carla, un placer tenerte otra vez por aquí. Sé que te interesa la temática arte & género. Se ha publicado recientemente la edición inglesa de un libro que puede que te interese, sobre la mujer fatal en el arte:”Dangerous Women: The Perils of Muses and Femmes Fatales” Ed. Rizzoli. Enlace: http://www.rizzoliusa.com/catalog/display.pperl?isbn=9782080301284
    A mí me llega la próxima semana, de modo que no puedo dar mi opinión personal, pero creo que puede estar muy bien.

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