Archivo mensual: julio 2010

Los ojos de ella

Aún se encuentran por la costa Mediterránea barcos pesqueros con ojos pintados a cada lado de la proa, para protejerse del mal de ojo y también para dotarse de ojos que permiten “ver” por donde van y así surcar las olas con más seguridad. En inglés estos adornos suelen recibir el nombre “los ojos de ella”, además en inglés los barcos siempre se consideran femeninos. Hay por lo menos tres explicaciones posibles a esta denominación. Una es que a pesar de su aspereza y severidad, los navegantes solían apreciar la belleza de un gran velero lleno de gavias, velachos y juanetes que escoraba en los vientos alisios mientras surcaba los océanos del mundo; “Una embarcación a vela es una dama, un vapor es un amasijo de hierros” según el capitán Bromley.

Sello griego. La embarcación de Argo, con ojos pintados a ambos lados de la proa.

Otra explicación es que mientras durara un viaje, la embarcación era el único refugio del marinero que vivía a bordo, y su seguridad y bienestar dependían de ella. La embarcación cuidaría de él, siempre que el marinero hiciera lo necesario para asegurar que todo estaba en perfectas condiciones de mantenimiento y de seguridad. La embarcación era como una mujer: protectora, acogedora y a veces dispuesta a sacrificarse por sus tripulantes. Según el escritor Joseph Conrad:

Efectivamente, tu embarcación necesita que la mimes con conocimiento. Para tratarla debes comprender los misterios de su naturaleza femenina y si lo haces, te será fiel durante el combate con grandes fuerzas que podrían derrotar a cualquiera (…).Si recuerdas esa obligación, permanecerá y navegará contigo mientras sea capaz de hacerlo.

Luzzu. Embarcación de pesca tradicional del archipiélago maltés. Tradicionalmente están pintadas en colores vivos amarillos, azules, rojos y verdes y a cada lado de la proa llevan un Ojo de Horus o Udyat.

La última explicación es la más histórica. Durante la botadura de una embarcación, se celebra la ocasión rompiendo una botella de vino o champán en la proa como ofrenda a libación a los dioses del mar, especialmente a Poseidón. Si se considera esta cerimonia como el acto de ofrecer la embarcación como novia al gran océano, es natural hablar de ella en femenino.

Libro: Mitos y leyendas del mar. Peter D.Jeans. Editorial Juventud. 2007, Bcn.

Anuncios

5 comentarios

Archivado bajo Caviares de libros, Caviares marítimos

Teletransporte

En Mudd’s Women, episodio del 1966 de la serie Star Trek, la nave de Harry Mudd va a la deriva y es rescatada por la tripulación de la USS EnterpriseMudd transportaba una inusitada “carga” via teletransporte. Se trata de una escena clásica: las partículas van apareciendo y se  van reagrupando en el aire para formar y revelar las imponentes curvas de las mujeres que conforman la “carga” de la nave Mudd  que “transportaba futuras esposas de colonos del planeta Ophiuco III”.

Fotograma del episodio de Star Trek Mudd’s Women

El teletransporte era en Star Trek una solución barata para Gene Roddenberry, su creador, que lo introdujo en la serie porque el presupuesto de los estudios de la Paramount no daba para los costosos efectos especiales necesarios para simular el despegue y el aterrizaje de naves a propulsión en planetas lejanos. Pero este recurso de la ciencia ficción podría estar cada vez más próximo de la realidad: podremos teletransportarnos.O esto es lo que cree el físico Michio Kaku.

Veamos,,, de momento se pueden teletransportar fotones y algunos átomos… La primera demostración histórica de teletransporte cuántico en la que se teletransportaron fotones de luz ultravioleta se llevó a cabo en 1997 en la Universidad de Innsbruck. Al año siguiente investigadores de Caltech hicieron un experimento más preciso con teletransporte de fotones. En 2004 físicos de la Universidad de Viena fueron capaces de teletransportar partículas de luz a una distancia de 600 metros por debajo del río Danubio utilizando un cable de fibra óptica, lo que establecía un nuevo récord. Y en 2006 físicos del Instituto Niels Bohr de Copenhague y el Instituto Max Planck en Alemania consiguieron entrelazar un haz luminoso con gas de átomos de cesio, una hazaña que involucraba millones y millones de átomos, pero…

Cartel de la película The fly (1958)

aunque el teletransporte está permitido en el nivel atómico, de momento no será posible disfrutar de sus ventajas  (con lo feliz y cómoda que se sentiría una calzando unos stiletto de muerte sin llegar a casa con los pies llenos de ampollas). Teletransportar un ser humano aunque lo permitan las leyes de la física, puede necesitar muchos siglos más ya que crear coherencia cuántica que implique a objetos verdaderamente macroscópicos, tales como una persona, está fuera de cuestión durante un largo tiempo… Seguiremos soñando con el propulsor de improbabilidad infinito de Douglas Adams en Guía del autoestopista galáctico, La máquina desintegradora del doctor Challenger de la que nos hablaba Sir Arthur Conan Doyle… O en el mejor de los casos pensar que es mejor no arriesgarse puesto que los errores del teletransporte pueden ser tan nefastos como lo mostró el film The fly (1958) de Kurt Neumann en el que mientras un científico trata de teletransportarse a través de una habitación, sus átomos se mezclan con los de una mosca que accidentalmente ha entrado en la cámara de teletransporte, y el científico se convierte en un monstruo mitad hombre y mitad mosca.

¿Nos conformaremos con la belleza de lo real? – William Shatner, DeForest Kelley y Leonard Nimoy en una pausa durante el rodaje de Star Trek-. Foto via bohemea.

Libro: Física de lo imposible. Michio Kaku. Ed. Debate, 2009

Artículo recomendado:
Women, Star Trek, and the early development of fannish vidding. Francesca Coppa. 2008. Transformative Works and Cultures, no. 1

6 comentarios

Archivado bajo Caviares de cine, Caviares de libros, Caviares de televisión