El placer de naufragar

Las señoras inglesas del siglo XIX se aburrían, sentían el vacío existencial propio de las personas poco ocupadas. Pero les quedaban otros placeres: la afición a la conversación, tomando el té con las amigas o mandándose cartas en las que se contaban sus pequeñas-grandes cosas. Las más afortunadas pudieron experimentar el placer de naufragar, como lo demuestra una carta de la Sra. Dulcimer en 1863 tras vivir un naufragio:

“Si alguna vez naufragas, mi queridísima Laura, trata de arreglarlo de manera que sea la Penínsular & Oriental Company quien conduzca la catástrofe. Tengo entendido que otras compañías te ahogan a veces, y ahogarse es un asunto muy prosaico propio sólo de gentes de mar y pasajeros de segunda clase. Acabo de naufragar bajo los auspicios de la P&O y te aseguro que es la cosa más agradable que se pueda imaginar. Tiene sus pequeños inconvenientes sin duda, pero también los tiene un picnic, y el naufragio fue uno de los picnics más agradables que puedas imaginarte.”

The London Gaiety Girls. Cincinnati : Donaldson Lith. Co., [1891]. Theatrical Poster Collection (Library of Congress).

Unos años más tarde la primera guerra mundial les ofrecería a las inglesas la ocasión de alistarse a la WRNS (Women’s Royal Naval Service), popularmente conocida como Wrens, cuyo eslogan era: “Join the Wrens—free a man for the fleet.” Porfín podrían naufragar, disparar armas y finalmente vivir “su vida” lejos del control social y del aburrimiento  propio de las Alicias (en el País de las Maravillas) que tan bién conoció Lewis Caroll.

Posts relacionados en Más caviar, por favor…:

POSH

Palabras de finas damas

Libro: “Náufragos de antaño. Los grandes naufragios en la Costa de la Muerte en el siglo XIX“. Juan Campos Calvo-Sotelo. Editorial Juventud. 2002.

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Fillette

Ésta es Fillette. Una escultura de látex en forma de pene de la artista Louise Bourgeois y el autor de este magnífico retrato no podia ser otro que Robert Mapplethorpe. Fillette nació en 1968, y su significado en francés hace referencia al nombre que se le da a una chica joven e inexperta. También la podemos interpretar como un bebé: tierna, dulce, indefensa… Puede ser que si nos acercamos a ella experimentemos el sentimiento de protección de las madres cuando acercan a sus bebés como si los pudiesen devolver a su cuerpo. Y es que all fin y al cabo un penis es gentil, tan solo hace falta saberlo tratar bien y aprender a servirse de él.

Louise Bourgeois con Fillette, 1982. fotografía de Robert Mapplethorpe.

Bourgeoise afirmó cuando se le tomó esta fotografía que “Cuando llevo un pequeño falo como este entre los brazos lo siento como un objeto gentil, no un objeto al que quiera hacer daño. Mi gentileza entonces se dirige hacia los hombres”. Tanto la fotografía (la sonrisa un tanto perversa de Louise y la manera de sostener el pene-escultura) como la afirmación, no dejan de tener un sentido bastante irónico. Sobretodo si tenemos en cuenta que su padre la llevaba a “voir les filles” (visitar a las prostitutas) cuando era niña, haciendole presenciar un auténtico desfile de chicas posando para su papá, quien escogia y rechazaba a las que le apetecía. Louise decía ” Me identificaba con las que rezachaba.(…)El deseo de gustar gustar es una motivación pero no hay reglas. Es la ruleta russa”. El resultado fué que a él le dedicó obras como “Déstruction du père, (1974)“, la materialización de su sueño infantil de comerse y destruir a su padre. Lo más probable es que Bourgeoise también buscase venganza en esta fotografía con Fillette, como si con la edad hubiese incorporado la fuerza y el dominio sexual que toda mujer posee y que un dia su padre arrebató a unas cuantas.

Janus 1968 Bronce. Louise Bourgeois.

La reconciliación se produce con su serie de Janus, dobles falos que se vuelcan hacia ellos mismos y que introducen lo masculino en lo femenino, figurando al mismo tiempo la vagina (corte floral central) y el falo, llevándonos a una visión del mundo donde hombre y mujer forman un único cuerpo, dejando de  lado la noción de objeto para pasar a la de sujeto y a la harmonía entre masculino/femenino. ¿Porque… quién no cuidaría y se fundiría con estas hermosas criaturas tan sensibles e indefensas?

Me pido este de peluche, suave e imponente como compañero de habitación, para cuidarlo y protegerlo.

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Cuando el cine comía spaghetti

Antes el cine comía spaghetti. Alejado de los restaurantes de estrella Michelin, de los cafés Starbucks y de las gastronomías de las ya cansinas chicas de “Sex in the City”. Los spaghetti eran el símbolo de la vida y de un cine en el que las películas sabían interpretar con pasión los temas que se encontraban en el corazón del público. Unas películas en las que  la gente que se movía en la pantalla era el espejo de la que estaba sentada en la sala.

Gina Lollobrigida preparando la pasta para los spaghetti

Una sintonía que con los años parece haberse disuelto. Dentro y fuera de la pantalla encontrábamos algo que nos vinculaba con nuestros personajes y películas favoritas: la felicidad mundana e indescriptible que produce comerse un buen plato de spaghetti. Se demostraba lo que los antropólogos llaman la cultura material, basada en  nuestros comportamientos frente a las cosas concretas de la vida (en las que la relación con la comida es una de las más importantes), y que frecuentemente acababa reflejada en el interior de las tramas que narraba el cine con el objetivo de hacer más creíbles los personajes de sus historias.

Hasta el chico duro de John Wayne lo intentaba…

Poco importaba que los spaghetti tubieran origen chino y que según cuenta la leyenda los introdujera Marco Polo en Italia. Lo cierto es que nadie como los italianos les han dotado de tanto encanto, y entre los 50s y 60s debieron ser pocos los actores y actrices de cine que no se dejaran seducir por la magia de este plato tan -aparentemente- sencillo pero tan variado (los spaghetti all alioglio para cuando regresas de una larga noche de fiesta, alla bolognesa, alla carbonara, con funghi porcini, all’arrabiatta…).

Kirk Douglas los disfrutaba… junto a Sofia Loren

Cabe mencionar que los spaghetti no han formado parte del DNA de todos los italianos. El poeta Giacomo Leopardi los odiaba tanto como a los napolitanos (o quizás odiaba los spaghetti porque odiaba a los napolitanos…): En I nuovi credenti decía: ‘…Tutta in mio danno s’ama Napoli a gara alla difesa de’ maccheroni‘. A lo que los napolitanos le respondieron: ‘E tu fosti infelice e malaticcio perche’… non adoravi i maltagliati, le frittatine all’uovo ed il pasticcio! Ma se tu avessi amato i Maccheroni piu’ de’ libri, non avresti patito aspri malanni, saresti rubicondo e allegro’.

Burt Lancaster… los quería devorar

También era notoria la aversión del futurista Filippo Tommaso Marinetti hacia la pasta. En el ‘Manifesto’ escribía sobre la cocina  futurista: ‘crediamo anzitutto necessaria l’abolizione della pastasciutta, assurda religione gastronomica italiana‘. Una exortación poco exitosa por lo visto.

Sean Connery comiendo spaghetti

Porque…¿Hay algo mejor que un buen plato de spaghetti acompañados de una copa/botella de Chianti? Quizás… Pero para lucir así:

… es necesario comerse unos cuantos platos de spaghetti. Buon appetito!

Más fotos en el libro: Spaghetti & Stars. Damiani editore.

Y…:

Federico Fellini comiendo spaghetti

Cristopher Walken y su afición a los spaghetti

Alberto Sordi comiendo con voracidad los spaghetti en Un americano in Roma

Madonna comiendo spaghetti en la campaña publicitaria para Dolce and Gabanna primavera/verano 2010 (Fotos de Steven Klein).

Totò en “Miseria e nobiltà”. Escena de los spaghetti.

Sus aportaciones ^_^:

Chaplin comiéndose los cordones de las botas como si fueran spaghetti.

Pasta, un drama coreano muy muy relacionado con los spaghetti.

Tony Soprano comiendo pasta y un artículo: Eating like Tony Soprano

La dama y el vagabundo compartiendo un plato de spaghetti

Revolcón culinario de El cartero siempre llama dos veces

-Y más sexo culinario en La Grande bouffe

The Apartment. Jack Lemon innovando la manera de escurrir los spaghetti con una raqueta

Muchas gracias a Arc, Tu, Illuminatus y Miguel por estas maravillosas referencias.


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Clams Jorjobert y la bella Gaviale

Clams Jorjobert y la bella Gaviale tenian una relación particular. Ella como su nombre indica era bella, comía pastelillos tunecinos de pistacho mientras Clams Jorjobert planificaba como robar una locomotora para satisfacer a su mujer, adicta a los caprichos extravagantes a los que él cedía por darse y darle placer:

-También podría robar una locomotora con la misma facilidad -explicó Clams Jorjobert-. Pero seria preciso que me cubriera las manos de grasa y la cara de carbonilla. Además, a pesar de que tengo estudios superiores, me podría ocurrir que me descubriera incapaz de conducir una locomotora.

-Oh! -dijo Gaviale-. Te las arreglarías muy bien.

-Prefiero no intentarlo- repuso Jorjobert-. Por añadidura no soy ambicioso, y una media de cien mil diarios me satisface plenamente.Ello por no mentar el inconveniente de los raíles. Circular sin autorización por la red del ferrocarril me traería muchos problemas. Y por la carretera, con una locomotora, llamaría la atención.

-Te falta arrojo -afirmó la bella Gaviale-. Por esto te amo… Oye, me me gustaría pedirte una cosa.

American Railroads – The Great Day Has Come (1945). Anuncio publicitario.

La bella Gaviale no se enfadó por la repentina falta de coraje de su amado porque ya tenia en mente otro objetivo…

-Lo que quieras, querida mía -respondió Clams Jorjobert. Y al decirlo se pavoneaba con su uniforme de chófer. Ella le atrajo hacia sí y le dijo unas palabras al oído. Acto seguido se sonrojó y escondió la cara en un cojín desvencijado. Clams se rió con toda su alma.

No sabemos qué le pidió la bella Gaviale a Clams, pero la respuesta fue digna de todo un caballero:

-Ya está, querida mía -dijo-. Aquí traigo el uniforme. Tiene de todo, hasta hacha. Dispondrás de tu coche de bomberos cuando lo desees.
-¿Podremos pasearnos en él el domingo?
-Desde luego.
-¿Y tendrá una escalera muy grande?
-Tendrá una escalera muy grande.
-¡Querido, te quiero!

Fire Belle. Gil Elvgren. 1958.

La bella Gaviale era feliz, pero también insaciable, lo que le acarreó algún problemilla a Clams Jorjobert:

En la cárcel, a Dodilongo se le hacía el tiempo luengo. Escuchó pasos que se acercaban, y se levantó para ver quién era. El carcelero se detuvo delante de su puerta, y la llave hurgoneó en la cerradura. Clams Jorjobert pasó al interior.
-Hola -dijo.
-Se te saluda, viejo -respondió Dodilongo-. Muy amable de tu parte venir a hacerme compañía. El tiempo se me estaba haciendo demasiado luengo. Los dos se rieron a pesar de que la astucia lingüística quedó hecha ya unas líneas más arriba.
-¿Por qué estás aquí? -preguntó Léon.
-Por una tontería -suspiró Jorjobert-. Acababa de birlar el coche de bomberos… Pero las mujeres son insaciables. Se le antojó una carroza
fúnebre
.
-Es una exagerada -dijo Dodilongo comprensivo, pues su mujer nunca había pasado del autocar de treinta y cinco plazas.
-¿Verdad que sí? -continuó Clams-. Bueno, el caso es que compré un ataúd, me metí dentro y me fui a buscar la dichosa carroza.
-No comprendo por qué tuvo que salirte mal –dijo Dodilongo.
-¿Alguna vez has intentado caminar metido dentro de un ataúd? -prosiguió Clams-. Me hice un lío con los pies y, al caer, aplasté a un perrito. Como era el de la esposa del director de la prisión, la cosa vino por sí sola.
¿Te das cuenta?
Léon Dodilongo meneó la cabeza.
-¡Caramba! -dijo-. Mala pata…

La historia de Clams Jorjobert y la bella Gaviale la contaba Boris Vian en su relato “Mala pata“, incluído en el libro El lobo hombre. Y yo me pregunto de dónde sacaba Vian a estos hombres dispuestos a regalarnos un coche de bomberos, una carroza fúnebre… Quizás los imaginó, o quizás solo existían en el París de los 40s-50s… o se extinguieron querido Boris. Continuaré soñando con mi coche de bomberos, por si acaso…

Post relacionado en Más caviar, por favor…: Boris Vian

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Manuales de urbanidad para señoritas

El único manual de urbanidad femenino al que tuve acceso fue la revista para adolescentes Super Pop (no se pierdan su “Test chic@s“), con secciones memorables como “Mi primera vez” donde una “experta” y los comentarios de las lectoras aconsejaban sobre como vestirse en la primera cita con un chico (ni demasiado zorra ni demasiado recatada solía ser la recomendación) y que además tenían el poder de convencernos a todas de que perder la virginidad era algo así como pasar por el matadero, con explicaciones minuiciosas sobre la pérdida de sangre y los dolores.

Probablemente eran más entretenidos los manuales de antaño y todos sus preceptos para crear auténticas niñas bien. Su lectura nos habría convertido sin duda  en  chicas buenas y no en unas  malas féminas… O no. Porque las chicas buenas y bien educadas en el 1929….

Y las chicas malas

¡Ay!  pero si creo que cumplo con todos los requisitos de esta chica tiesa y presumida que sale sin acabarse de vestir… La culpa la tiene la Super Pop, entiéndanlo.

A la chica mal educada le gusta la diversión…

Si les ocurre como a una servidora y creen que ya es demasiado tarde para redimirse de tanto pecado y aprenderse las normas de esta “Cartilla de Urbanidad para niñas“, siempre pueden recurrir a  los consejos del manual para jovencitas (perversas) de Pierre Louÿs; “Manuel de civilité pour les petites filles à l’usage des maisons d’éducation“:

Lo que no se debe decir:

-No digas “mi coño”. Di más bien “mi corazón”.

-No digas “tengo ganas de follar”. Di más bien “estoy nerviosa”.

-No digas “gocé como una cerda”. Di más bien “me siento algo cansada”.

-No digas “voy a masturbarme”. Di más bien “ya vuelvo”.

Como comportarse en la mesa:

-No hagas entrar y salir un espárrago por entre tus labios, al tiempo que le haces ojitos dulces al joven que quieres seducir.

-No uses un par de mandarinas para ponerle los cojones a un banano.

-Si masturbas a un vecino dentro de su servilleta, hazlo con discreción para que ninguno de los otros comensales lo note.

-No le des lambetazos a un albaricoque abierto, picándole el ojo a la lesbiana más célebre de la compañía.

-Si encuentras un cabello sospechoso en la sopa, no digas: “¡Fantástico, un pelo del culo!”.

Y en clase…

-No dibujes en el tablero las partes sexuales de la maestra, sobre todo si fue ella misma quien te las mostró en la intimidad.

-Después de masturbarte bajo el pupitre, no te seques el dedo mojado en el pelo de tu compañera de adelante, a menos que ella te lo pida.

-Si te parece más cómodo ir a masturbarte en los servicios, pide permiso simplemente para salir: nunca digas para qué.

Resumiendo, un maravilloso compendio de sabios consejos para convertirnos en unas perfectas y educadas damas.

Sobre cómo deben comportarse los jovencitos…  recuerden que esto es de muy mala educación:

Via 9 0 0 0

Y aquí les dejo el enlace de la versión “para niños” de la “Cartilla moderna de urbanidad para niños” , para que aprendan a ser buenos.

P.S: Gracias Neno por pasarme la información sobre estas deliciosas “Cartillas modernas”.

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Bibian Blue y sus corsés de ensueño en la 080 Barcelona Fashion

Bibian Blue mostró a una mujer terriblemente femenina y poderosa ayer 26 de enero en la 5a edición de la 080 Barcelona Fashion .En su colección otoño/invierno 2010-11 el corsé readaptado al siglo XXI se erige como protagonista sin perder un tono nostálgico hacia el burlesque, la estética pin up y las cortesanas que se mezcla con tintes de ciencia ficción y estilo urbano. Creaciones todas ellas imaginativas y minuiciosas donde el trabajo en el volumen y los detalles crea cuerpos de ensueño. No pude dejar de sacar fotos en todo el desfile (con la mini digital, lo siento, la próxima vez me armo mejor):

Guerreras de Látex

La mujer salvaje y sofisticada al mismo tiempo, fuerte. Incluso con reminiscencias a Juana de Arco, siguiendo la tendencia que ya pudimos ver en colecciones como la de Prada otoño/invierno 09/10 . El juego de cortes y volúmenes  ofrecen a estos corsés un carácter prácticamente escultórico

Chicas Pastel de Fresa

Soñando con salir de un Pastel Enorme Sorpresa convertida en Chica pastel de fresa, con lacitos y esta maravillosa faldita corta llena de tules rosas.


Blade Runner

Con corbata roja y máscaras de gas por hombreras.Este conjunto nos remite a la mítica película Blade Runner y a paisajes futuristas o de ciencia ficción. También a heroinas del cómic, como sucede en otros de sus modelos.

Piratas con parche de corazón

Duras pero dulces. Uno de los elementos que caracteriza esta colección son los tonos rosas, en piezas monocromas y también combinadas con negro.

Muñequita siniestra

Estilo gothik candy, sin abandonar el maravilloso volumen de las faldas que marca esta colección gracias a una superposición de capas de gasas, tules y blondas.

Sofisticadas

Plumas, gasas, brocados, encajes, y la majestuosidad del negro para unos modelos refinados y preciosistas.

Enmasacaradas venecianas

Un cierto aire siniestro, de muerte y angústia recorre la colección, con la aparición de una modelo enmascarada que nos remite a los barrocos carnavales venecianos y a la muerte, porque cuando pensamos en Venecia también pensamos en muerte. El trabajo de la falda indica la influencia de otro diseñador catalán, Josep Font, y a uno de sus modelos presentados el pasado año en París del que ya les hablé en este post de Más caviar, por favor…

Los tonos rojos mezclados con negro y la utilización de terciopelos también fueron una de las constantes que se pudieron ver en los modelos presentados por Bibian Blue, que demuestra sentirse cómoda en gran variedad de texturas y de tejidos que dan muestra de su dominio de los materiales, de su imaginación y de su versatilidad.

Una esplendida muestra de piezas para soñar, llevar y jugar que nos demuestran que el corsé está hoy más vivo que nunca, de la mano de Bibian Blue.

P.S: Agradecimiento a Equipo Singular por la invitación.

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La cinta blanca

Pocas veces se sale del cine con la sensación de haber asistido a una obra maestra. Con la última película del director alemán Michael Haneke es inevitable sentirlo. La cinta blanca no es únicamente una magnífica historia sobre como los principios e ideales considerados como algo absoluto (fanatismo religioso o político) se convierten en inhumanos y llevan a la brutalidad.

La cinta blanca además es una lección magistral de cine y un bellísimo homenaje a la historia del cine: guiños a Dreyer, Renoir, Cartier-Bresson, Bergman y hasta a Visconti. Porque todos aprendemos de alguien, y Haneke no se esconde de ello. Haneke se sirve de los maestros, de una fotografia perfecta y del  guionista  Jean-Claude Carrière (como asesor de guión) para construir una narración impecable donde presenciamos la expansión de la maldad humana, la violencia y la culpabilidad entre los habitantes de un pueblo.

La represión engendra monstruos

Todos llevamos un monstruo en nosotros. Si encima vivimos en sociedades cerradas, autoritarias, excesivamente rígidas y represivas, el resultao inevitable será la creación de seres inhumanos y brutales.  La crítica ha querido ver en ello el germen del nazismo: “Sabes que esos niños familiarizados con los traumas, el abuso, la tortura y el espanto crecerán. Son caldo de cultivo para que un tal Hitler les convenza de que todo está permitido en nombre de la sagrada patria. Y actuarán en la futura barbarie sin sentido de culpa, en perfecta química con lo que mamaron.” (Crítica de Carlos Boyero para “El País”). Pero no se trata tan solo de eso. Estas mismas actitudes se producen y se han producido en muchos sitios. Véanse casos como la masacre de Puerto Hurraco. Según el propio director: “(…) la película no habla solo del fascismo, sería una interpretción demasiado fácil al transcurrir la historia de Alemania, sino de modelo y del problema universal del ideal pervertido”. Via Cineuropa- Fabien Lemercier.

Lo que esconde la “apacible” cotidianedad. La influencia de los interiores de Dreyer y Hammershøi

Haneke retrata un ambiente de austera belleza y paisajes sublimes en los que transcurre una “apacible” vida cotidiana (rebosante de doble moral) marcada por el rigor protestante llevado al extremo que lleva a la intransigencia, la manipulación, la agresividad física y síquica en las relaciones humanas que se establecen entre la mayor parte de los habitantes de este pueblo de la Alemania pre-guerra mundial. La mayor parte de las atrocidades ocurren en las elipsis y detrás de puertas blancas (pureza y rectitud), que nos remiten a los austeros y perturbadores interiores que recrearon artistas y cineastas nórdicos como Vilhelm Hammershøi y Carl Theodor Dreyer. Espacios que de tan vacíos y silenciosos nos desconciertan y nos insinúan que detrás del orden y de la aparente apacibilidad de las escenas cotidianas se esconden secretos y barbaridades enmascaradas de blanco.

Vilhelm Hammershøi. Interior. 1906.

Haneke en este film indica compartir la convicción de Hammershøi y Dreyer de que es en los espacios interiores (de una casa, de una imagen, de un rostro) donde se produce la mayor intensidad dramática. También comparte con ellos la forma de tratar la figura humana y, en concreto, la femenina: las enigmáticas mujeres de espaldas situadas en interiores domésticos remiten a la contemplación y el éxtasis del personaje, a su drama a puerta cerrada, incluso contienen el aroma de la muerte.

El presidente ( Præsidenten ), 1918. Dreyer

Otros guiños

¿Quién más nos hablaba del respeto a unas apariencias y normas vacías..? ¿Jean Renoir en La règle du jeu (1939)? ¡Bingo! Haneke tampoco se olvida de él. Una imagen/escena vale más que mil palabras.

La cinta blanca. M.Haneke. 2009.

Swamp water. Jean Renoir. 1941.

La cinta blanca. M.Haneke. 2009.

Los personajes de la baronesa (que encarna la lucidez y el rechazo absoluto a una sociedad corrompida por la maldad y las bajas pasiones, huye precisamente a Italia) y su hijo nos remiten directamente a Morte a Venezia de Luchino Visconti. Pero aquí no estamos frente a un Tadzio consciente del poder de su propia belleza si no de un niño superprotegido y víctima de la envidia que suscita en el resto de chicos carentes de afecto y sometidos a unas normas sumamente estrictas.

Morte a Venezia (1971). Luchino Visconti.

La cinta blanca. M.Haneke. 2009.

Un atisbo de bondad

Porque incluso en medio de la inmundicia nacen flores. Y podrá triunfar el amor casi pueril e ingenuo entre un profesor de escuela y una niñera y un pequeño se nos acercará para regalarnos su bien más preciado (su mascota) para que no nos sintamos tristes.

P.S: Post dedicado a Óscar  y a Isabel: Muchas gracias por los carteles de Antichrist que me mandaron y por esta obra maestra de Haneke… Ahora solo falta que nos llegue Air Doll… ¿El 4 de Junio? !!!… Cómo me hacen sufrir ustedes…

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